LISTADO CRITICAS | Más recientes | Más Valoradas | Más Votadas | Más Leídas | Todas |

None Shall Escape (1944) 02/07/2016
Una crítica de Father Caprio

Año: 1944   Guión: Lester Cole   Música: Ernst Toch   Fotografía: Lee Garmes   Título original: None shall escape
Intérpretes:

Referencias externas cineastas:

John Ford

Raoul Walsh

Nicholas Ray

Fritz Lang

Zoltan Korda

Referencias externas películas: Vencedores o vencidos, Esta tierra es mía, La noche de los generales, Los verdugos también mueren


Entre los tuertos ilustres del cine mundial existen genios de la talla de Ford, Raoul Walsh, Nicholas Ray o el mismísimo Fritz Lang. Sirva este comentario para reivindicar la figura de otro tuerto con menos renombre: André de Toth. De origen húngaro, los avatares bélicos de una Europa convulsa le obligaron a exiliarse a Inglaterra donde colaboró con Zoltan Korda en producciones como "El libro de la selva" y posteriormente a los Estados Unidos donde se consagró como un buen artesano cinematográfico. Ya he comentado algunas películas suyas por lo general con calificación alta. Esta “None shall escape” es la confirmación a una regla de espléndidos trabajos y la excelsa guinda de una filmografía a la que no le vendría mal un repaso por nuestra parte.

None Shall Escape


Resulta curioso que la película se estrene en 1944, antes de la finalización de la 2ª Guerra Mundial, y se centre al más puro estilo "Vencedores y Vencidos" en un proceso donde se juzgan los crímenes de guerra del oficial alemán Wilhelm Grimm, anticipando lo que luego será conocido como el Juicio de Nuremberg. El preámbulo del juicio, su desarrollo mediante flashbacks cinematográficos y su coherente final, traen a la memoria películas como "Esta tierra es mía", "La noche de los generales" o incluso "Los verdugos también mueren" (ambientada en Praga) de Fritz Lang. Evidentemente existen diferencias entre ellas, pero todas tienen en común el conflicto bélico y las aberraciones y el fanatismo de la ideología nazi.

Película dura donde las haya. Desgraciadamente la guerra y la violencia son compañeras de camino, pero el genocidio, la maldad y la falta de los más elementales sentimientos humanos no precisan de razón que los justifique. La dureza no está tanto en la imagen de los cuerpos acribillados sino en la barbarie absoluta de sus asesinos. En ese oficial que manda a su hermano y al que además debe su propia vida, a un campo de exterminio. En ese mismo militar que viola por despecho y mata por venganza. Y en ese monstruo que incluso llega a matar a su sobrino casi hijo por renegar del ideario nacionalsocialista. Y yo me pregunto ¿Qué más hubiese podido añadirse cuando meses después las tropas aliadas mostraron a la humanidad los campos de exterminio y las cámaras de gas?.

Estas películas siempre tienen mucho de doctrina, de enseñanza a las generaciones presentes y futuras, para que nunca se olviden y así se eviten hechos como los que aquí se narran. Los crímenes de la Alemania hitleriana llevaron a la especie humana a su escalón histórico más bajo. No valen argumentos de raza ni de orgullo herido. No valen patentes de corso en nombre de estrellas gamadas y Valhallas soñados. Esta es la conclusión que debe sacarse de un film donde Toth hinca con todas sus fuerzas el dedo en aquellas uniformadas gangrenas. Y el título lo dice todo “None shall escape”.

Esta crítica de None Shall Escape ha sido leída 635 veces.

Ha recibido 5 votos y está valorada con un 6,60.

¿Cuál es tu valoración de esta crítica? Anímate a votar

Tu voto:

Recomienda en Facebook critica none shall escape 1944
Tuitear critica none shall escape 1944
Wasapea critica none shall escape 1944
Icono Whatshapp



La web de El Despotricador Cinéfilo utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. X Cerrar