LISTADO CRITICAS | Más recientes | Más Valoradas | Más Votadas | Más Leídas | Todas |

The disaster artist (2017) 26/05/2019
Una crítica de Francisco Rodríguez Criado

Año: 2017   Guión: Scott Neustadter, Michael H. Weber   Música: Dave Porter   Fotografía: Brandon Trost   Título original: The disaster artist
Intérpretes:


The Disaster Artist: La pesadilla americana

El mundo del cine, tan apasionante desde el mullido sofá de nuestro salón o desde una cómoda butaca de sala, encierra no obstante dramáticas historias de tantos y tantos aspirantes a actor y a actriz que se quedaron en el camino (en realidad, la inmensa mayoría). Actores que abandonaron su zona de confort, a veces incluso mudándose a otra ciudad, con la pretensión maximalista de convertirse en el intérprete más sobresaliente de todos los tiempos y rodar una película que aparezca irremediablemente en los primeros puestos de los rankings de los más avezados cinéfilos.

Este ha sido el sueño de millones de personas desde que el cine comenzó a dar sus primeros pasos. Y qué dura ha sido la travesía para quienes, inoculados de fantasías difíciles de cumplir, acabaron actuando en películas de dudosa calidad artística que pasarían desapercibidas para el gran público, por no hablar de los críticos.

¿Y qué hacer cuando uno no tiene la suerte de actuar en la mejor película de todos los tiempos? La primera respuesta que se nos ocurre es paradójica: actuar en la peor película de todos los tiempos… Al fin y al cabo, tiene tanto mérito acertar los quince resultados en una quiniela como no acertar ninguno, ¿verdad?

Esto es lo que le ocurrió a Tommy Wiseau, un tipo extravagante y asocial que anhelaba convertirse en un actor de éxito. No tenía grandes dotes interpretativas, no conocía a nadie que pudiera introducirle en el mundo del cine, no tenía siquiera un compañero de fatigas con quien compartir esa ilusión. Era tan solo un ser marginal que buscaba hacerse un nombre en el Olimpo del Cine. Tenía solo eso: ilusión. Ilusión… y un montón de dinero.

Y seamos sinceros: sin el factor crematístico usted no estaría leyendo este artículo por una razón obvia: yo no lo habría escrito, pues Wiseau no hubiera rodado una película, su película. Ay, el dinero... Qué bien lo definió Alejandro Dumas: “un buen siervo y un mal amo”.

Dinero, mucho dinero, para rodar la peor película de la historia del cine: The Room

Pero vayamos al grano: resulta que Tommy Wiseau estaba siguiendo –sin demasiado éxito– un curso para actores regido por las enseñanzas de Konstantin Stanislavski, cuando otro joven aspirante a actor, Greg Sestero, se acercó a él para pedirle consejo sobre cómo sortear el miedo escénico. A partir de ese momento surgiría una extraña amistad (todo lo que rodea a Wiseau a la fuerza ha de llevar la etiqueta de “extraño”) que daría pie a una película, The Room (2003), considerada por la crítica y por el público como una de las peores películas de todos los tiempos. The Room alberga todos los errores posibles: pésimas actuaciones, una historia irrelevante, una dirección fantasma, diálogos absurdos, un final casposo…

La película estaba concebida a imagen y semejanza de la megalomanía de Wiseau, que gastó en semejante capricho nada más ni menos que 6 millones de dólares, muy lejos de los 18.000 dólares que recaudaría la cinta. The Room narraba una historia burda y a priori aburrida sobre una pareja de tortolitos que van a contraer matrimonio: Johnny (Tommy Wiseau), un banquero de éxito, y Lisa (Juliette Danielle), que acaba seduciendo a Mark (Greg Sestero), amigo de Johnny. La película aborda de un modo poco sugestivo la disyuntiva entre la aventura (que aporta Mark) y la estabilidad financiera (que corre a cargo de Johnny).

The Room, dirigida por Wiseau, fue interpretada por él mismo y por Greg Sestero, dos aspirantes a actor que en la vida real habían sellado un pacto al poco de conocerse: “Creer el uno en el otro y no olvidar nuestros sueños”.

Pero esos sueños parecían destinados a convertirse en pesadillas, y nadie hubiera vuelto a mencionar esta “película”, si no fuera porque el propio Sestero escribió las memorias del rodaje, The Disaster Artist, que darían pie a un filme homónimo dirigido por James Franco. Y aquí, segunda paradoja de la historia, nos encontramos con una buena película enfocada en el rodaje de una pésima película.

The Disaster Artist, el éxito de un fracaso

James Franco produjo, dirigió e interpretó a Wiseau en The Disaster Artist junto a su hermano, David Franco, que hacía el papel de Sestero. Ganadora de la Concha de Oro del Festival Internacional de Cine de San Sebastián en 2017, The Disaster Artist nos muestra las malandanzas por las que tuvo que pasar una película pésima como The Room hasta convertirse, pese al fracaso inicial, ¡en una película de culto! Tanto es así, que The Room sigue llenando numerosas salas de cine de Estados Unidos, con recurrentes ingresos de taquilla.

Y mientras vemos la película seguimos preguntándonos cómo un producto tan negligente como The Room dio pie a un libro primero y a una película seria después. No es fácil responder, teniendo en cuenta que el proyecto, desde los inicios, era un despropósito. La clave del éxito, más allá de la arbitrariedad del destino, está en el excéntrico Tommy Wiseau, que ha sabido alimentar –en esto sí es un genio– una aureola de misticismo en torno a su persona.

Pero quién es Tommy Wiseau

Quién lo sabe… Al final de The Disaster Artist se informa al espectador de que nadie sabe a ciencia cierta quién demonios es Tommy Wiseau, cuántos años tiene ni cómo consiguió millones de dólares para gastarlos sin reparos en una de las peores películas de la historia del cine.

Wikipedia, el ojo que todo lo sabe, no pinta tan opaco el lienzo: parece ser que Wiseau, cuyo verdadero nombre es Piotr Wieczorkiewicz, nació en Poznan, Polonia, en 1955. Hay quien aventura que se hizo millonario vendiendo ropa, algo que sigue haciendo desde su página web. Y a partir de aquí se hace de nuevo el silencio.

El sueño americano y la pesadilla americana se dan la mano

Misterios aparte, podríamos decir que en cierta manera Tommy Wiseau, después de coquetear con la pesadilla, hizo realidad el sueño americano: es una celebridad, ha rodado otras películas y cortometrajes, y los medios de comunicación se lo sortean, deseosos de averiguar qué hay de verdad detrás de tanta mentira y ambigüedad.

¿Es Tommy Wiseau un referente para aquellos actores y actrices embrionarios que quieren hacerse famosos? Si nos ponemos exigentes, convendremos en que Wiseau no hizo realidad el sueño americano: simplemente lo compró. Algo que no estará al alcance de los muchos actores que en este momento van pasando de un casting a otro a la espera de que un golpe de suerte les saque del ostracismo y les permita rodar la mejor película de la historia. O la peor, si fuera necesario…

Francisco Rodríguez Criado es escritor, corrector de estilo y creador del blog Escribir y Corregir. Es aficionado al cine, al fútbol y a las plumas estilográficas.

The disaster artist

Esta crítica de The disaster artist ha sido leída 327 veces.

Ha recibido 5 votos y está valorada con un 8,40.

¿Cuál es tu valoración de esta crítica? Anímate a votar

Tu voto:

Recomienda en Facebook critica the disaster artist 2017
Tuitear critica the disaster artist 2017
Wasapea critica the disaster artist 2017
Icono Whatshapp



La web de El Despotricador Cinéfilo utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. X Cerrar