John Barry
04/02/2011
Un artículo de El Despotricador Cinéfilo
Referencias externas cineastas:

Bernard Herrmann
Ennio Morricone

Jerry Goldsmith

John Barry

John Williams

Miklós Rózsa
Referencias externas películas:
Bailando con lobos
Bailando con lobos
A todos los que somos aficionados a la música de cine nos ha entristecido la reciente muerte de John Barry, pues estamos ante uno de los compositores más emblemáticos que ha dado el cine. Pero Barry, a pesar de la gran belleza, popularidad y lirismo de algunas de sus partituras siempre fue, a mi parecer, un compositor mediocre.
Esto no quiere decir que no disfrute con su música, porque lo hago y mucho (muchísimo incluso, diría). Es cierto que Barry era excepcional para describir con sus melodías la ambientación y la atmósfera de la película, pero raramente profundizaba en los hechos, la psicología de los personajes o las situaciones (como magistralmente han hecho Maestros de la talla de Goldsmith, Williams, Morricone, Rozsa o Herrmann).
¿Es esto necesariamente algo malo? Claro que no, porque Barry (en su peculiar, conservador, romántico, evocador, identificable y algo estancado estilo) ha proporcionado algunas de las bandas sonoras más indelebles, populares e imperecederas de la Historia del Cine, pues las películas a las que iba destinada su música eran muy apropiadas a su estilo.
Por tanto, disfrutemos del mejor Barry (desde las rítmicas y pegadizas aportaciones de los años 60 hasta el lirismo desaforado de sus obras más populares). Y, por cierto, cuando a Juan Pablo II se le preguntó hace unos años en una entrevista cuál era su música favorita de todos los tiempos (lo normal hubiese sido responder que la de Mozart o algo así), contestó que la de la película Bailando con lobos. Y no me extraña, pues escucharla con los ojos cerrados te hace sentir más cerca del cielo, y solo por ello su obra es ya inmortal.
Adiós, Maestro.
