Labios sellados (1957)
04/10/2012
Director

Karl Malden
Año: 1957
Guión:
Henry Denker
Música:
Fred Steiner
Fotografía:
Sam Leavitt
Título original: Time Limit
Intérpretes:
Referencias externas cineastas:
Delmer Daves
Stanley Kubrick
Referencias externas películas:
El árbol del ahorcado, Senderos de gloria
Director

Karl Malden

Karl Malden
Año: 1957 Guión: Henry Denker Música: Fred Steiner Fotografía: Sam Leavitt Título original: Time Limit
Intérpretes:
Referencias externas cineastas:
Delmer Daves
Stanley Kubrick
Referencias externas películas: El árbol del ahorcado, Senderos de gloria
De vez en cuando te sorprendes viendo una película sin pestañear, sin mirar el reloj y demorando el momento de darle al pause para ocupaciones indelegables. Como botón de muestra: Time Limit (aká Labios Sellados). Ni que decir tiene que se la recomiendo encarecidamente sabiendo que como buenos aficionados al cine que son, disfrutarán de ella.
Y no les extrañe que en el aparado “director” figure el nombre de Karl Malden, excelente actor y uno de nuestros queridísimos miembros del club de las narices superlativas. Es su único trabajo cinematográfico en este apartado (aunque se comenta que pudiese hacer su aportación, sin acreditar, en El árbol del ahorcado (1959, Delmer Daves) pero ¡Menudo trabajo! A sus órdenes, un actor de campanillas, de esos cuya presencia honra un film: Richard Widmark, y para completar “la orquesta”: Richard Basehart y Martin Balsam, dos figuras suficientemente acreditadas.
Es probable que a algunos de ustedes les ocurra lo que a mi. Con estos pelos y sin enterarme, repito para mis adentros, y me autoayudo diciéndo que incluso en los propios Estados Unidos de Norteamerica una inmensa mayoría de aficionados al cine desconocían y siguen desconociendo este film. Y “¿Por qué?” cuestiono insistentemente al más puro estilo Mourinho. Un excelente film que pasa desapercibidamente sin pena ni gloria... ¿Qué está pasando? ¿Dónde está la mano negra que mueve los hilos?
Antes de intentar responder esta pregunta les voy a relatar someramente y sin dar demasiadas pistas, de qué va esto. Pues bien, estamos ante un film militar donde a un ex-prisionero de Corea se le acusa de colaboración con el enemigo. En la instrucción del expediente preliminar, el Coronel Edwards (Richard Widmark) se muestra confuso ante la facilidad con que el Mayor Cargill (Richard Basehart) admite su culpabilidad y se pone prácticamente la soga al cuello. Las declaraciones de los demás prisioneros del campo de concentración resultan extrañamente orquestadas. El Consejo de Guerra parece inevitable.
En última instancia el film es un enfrentamiento entre un sacrosanto código militar donde las vidas humanas se supeditan a un absoluto y tiránico sentido del deber y un código personal con el que debemos convivir los seres humanos desde que tenemos uso de razón hasta el día de nuestra muerte. El recuerdo de Senderos de Gloria (1957, Stanley Kubrick) es evidente. Los propios valores y sentimientos frente al código aceptado al jurar la bandera constituye una terrible disyuntiva capaz de costarle la vida a un hombre. No es extraño pues que desde las altas instituciones militares el film de Malden sea una corrosiva mosca cojonera que debiera dejarse empolvar en los sotanos del Pentágono o similares.
Solo transcribir unas líneas al respecto de los films desaparecidos. No es castellano viejo pero se entiende bastante bien, así que excuso traducirselo:
“Thus despite respectable reviews, the film vanished without a trace, and since commercial, political, and social circumstances continue to work against the film´s revival, it will probably never be seen again by the general public, or even by cinema scholars. In its near-nonexistence Time Limit is just on the many films that have been “lost in the fifties” films that were the result of the passionate collaboration and shared dreams of the auteurs more than half century ago but that are unavailable to us now."
Lost in the fifties. Wheeler Winston Dixies
Espero que les guste.
Traducción de El Despotricador Cinéfilo: "Así, a pesar de las críticas respetables, la película desapareció sin dejar rastro, y puesto que las circunstancias comerciales, políticas y sociales continúan actuando en contra de la reposición del film, probablemente nunca será visto de nuevo por el público general, o incluso por los eruditos del cine. En su cuasi-inexistencia Time Limit está justamente entre los muchos films que se han perdido en los cincuenta, que fueron el resultado de la colaboración apasionada y los sueños compartidos de los cineastas de hace más de medio siglo, pero que no están disponibles para nosotros hoy."



