Las brujas de Zugarramurdi (2013)
23/10/2013
Director

Álex de la Iglesia
Año: 2013
Guión:
Álex de la Iglesia, Jorge Guerricaechevarría
Música:
Joan Valent
Fotografía:
Kiko de la Rica
Título original: Las brujas de Zugarramurdi
Intérpretes:
Referencias externas cineastas:
Terele Pávez
Pepón Nieto
Carolina Bang
Carlos Areces
Santiago Segura
Anna Magnani
Luis Buñuel
Federico Fellini
Referencias externas películas:
Amarcord
Director

Álex de la Iglesia

Álex de la Iglesia
Año: 2013 Guión: Álex de la Iglesia, Jorge Guerricaechevarría Música: Joan Valent Fotografía: Kiko de la Rica Título original: Las brujas de Zugarramurdi
Intérpretes:
Referencias externas cineastas:
Terele Pávez
Pepón Nieto
Carolina Bang
Carlos Areces
Santiago Segura
Anna Magnani
Luis Buñuel
Federico Fellini
Referencias externas películas: Amarcord
La verdad es que en estos tiempos desconcertados y coléricos que estamos viviendo se agradece un montón ver una película como esta en la que sobre todo en su primera parte no paras de reír !qué alivio, señor! Aunque como muchas veces le pasa a este director hay una especie de bajón que remonta al final con trepidante, surrealista, barroquísimo aquelarre por cierto muy bien rodado.
Todo en la película Las brujas de Zugarramurdi está organizado como de "dos en dos" o casi. Veamos. Hay esa primera parte desternillante que podríamos calificar de "madrileña" rodada en ese "rompeolas de todas las Españas” y más allá que es la Puerta del Sol y que querrías que no acabase nunca y luego está la segunda parte, la "vasco-navarra", la "brujeril" unidas ambas por la cinta interminable de la carretera que une Madrid con la frontera francesa y que también tiene lo suyo en esta delirante huida de unos atracadores "sui generis", que en el taxi robado se van despojando de sus "disfraces" y mostrándonos sus verdaderos rostros de "mindundis" desorientados. En el maletero llevan a un señor que lo que quiere es ir a la oficina de empleo de Badajoz y al que podríamos emparejar en este mundo de duetos con el aterrorizado taxista.
Por supuesto que los inefables atracadores también son dos así como los no menos inefables policías que los persiguen con la tópica ineficacia característica.
Y ya estamos en el tenebroso mundo brujeril "vasco-navarro" con apariencia de gran caserón señorial y de tosco y espeluznante caserío en medio del bosque como es preceptivo. Aquí encontramos otro dueto memorable: la abuela bruja y la madre bruja que interpretan como acostumbran, o sea geniales, Terele Pávez y nuestra Magnani particular Carmen Maura con lo que ya tenemos en acción al ancestral matriarcado vasco-navarro de toda la vida, aquí subrayado por otro "dúo" impagable magistralmente interpretado por el grandísimo Carlos Areces y por Santiago Segura.
En esta segunda parte no falta de nada con un exceso acumulativo marca de la casa. Increible la buñuelesca cena previa al aquelarre propiamente dicho y todo lo que sigue, monstruo femenino incluido que no se sabe bien si es la estanquera felliliana de Amarcord o la Venus paleolítica o neolítica que no me acuerdo bien de Willendorf que todo lo devora y domina.
Otra pareja está formada por las dos jóvenes mujeres, una hija y nieta de brujas con lo que algo le toca y la otra no, pero a las que podríamos emparejar porque aman al mismo hombre y es que no faltan en la peli historias o bueno "historietas" de amores y desamores como en cualquier relato que se precie.
Y es que en el meollo de la película en medio de todo ese barroquismo goyesco, solanesco (Gutiérrez Solana), buñuelino tan desquiciado lo que subyace aunque a lo mejor si te despistas un poco con tantas risas y tanto asombro visual no lo pillas es la eterna guerra de los sexos, algo que podríamos resumir en la frase "las mujeres cada vez más malas y los hombres cada vez más tontos" que no sé si se la oí al propio director o a no sé a quién, aunque yo como soy mujer cambiaría "malas" por "inteligentes", pero vamos que se entiende divinamente y no os enfadéis hombres queridísimos que os adoro.
Capítulo aparte merecen las interpretaciones pues todos tanto veteranos como jóvenes dan el do de pecho en todo momento con total generosidad. Gracias a todos ellos. Diversión para tiempos de crisis muy de agradecer, sí señor.




