Teléfono rojo, ¿volamos hacía Moscú? (1964)
02/10/2007
Director

Stanley Kubrick
Año: 1964
Guión:
Stanley Kubrick, Terry Southern, Peter George
Música:
Laurie Johnson
Fotografía:
Gilbert Taylor
Título original: Dr. Strangelove, or How I Learned to Stop Worrying
Intérpretes:
Referencias externas cineastas:
Jesús Puente
Director

Stanley Kubrick

Stanley Kubrick
Año: 1964 Guión: Stanley Kubrick, Terry Southern, Peter George Música: Laurie Johnson Fotografía: Gilbert Taylor Título original: Dr. Strangelove, or How I Learned to Stop Worrying
Intérpretes:
Referencias externas cineastas:
Jesús Puente
¿Existe algo más patético que una comedia dirigida por alguien con ausencia absoluta de sentido del humor? Pues aún así Kubrick se atrevió a realizar esta [supuesta] comedia [supuestamente] divertida, haciendo de paso una crítica feroz a la amenaza nuclear, que tanto tuve en vilo a la humanidad en la década de los 60.
El resultado es una de las comedias más chabacanas, vulgares y exageradamente atroces de la historia del cine. No consigue ser divertida en su comicidad ni tampoco en la sátira política que, prepotente y presuntuosamente, buscaba Kubrick.
¿Entonces es una mala película? Pues no, nuevamente la salva Peter Sellers, el cual está absolutamente fantástico en los 3 papeles distintos que interpreta (además magníficamente doblado en la versión española por Jesús Puente). Sellers nos hace reír, nos entretiene y nos hace más llevadera tan insufrible comedia. Por supuesto el mérito no es solo de Sellers, pues también están estupendos George C. Scott y Sterling Hayden, con algunos momentos francamente divertidos en sus interpretaciones; pero si nos ceñimos al guión y a la historia, es una de las películas más mediocres y vulgares que existen, que solo te hace pasar vergüenza por sus continuos momentos de exageración exacerbada, buscando la risa por el camino más facilón, vulgar y chabacano. Un exceso por los cuatro costados (o mejor dicho por los 24 fotogramas) que el pobre Kubrick en su megalomanía prepotente arruina una y otra vez, intentando hacer comedia sin tener ni la más mínima idea de qué es eso de la comedia.




